Seminario Permanente. Que no te quiten el aliento: cuerpo, casa y violencia

El día 31 de agosto de 2026, en el Instituto de Geografía, se realizó la primera sesión del Seminario Permanente PATIO lab del semestre 2027-1, con la participación de la Arquitecta Fabiola Pozadas, quien compartió la presentación titulada “Que no te quiten el aliento: cuerpo, casa y violencia”.

Para iniciar la sesión, Julie-Anne Boudreau nos compartió una breve introducción a “Abriendo la puerta” investigación desarrollada por PATIO lab que analiza la violencia de género en la Ciudad de México, con el propósito de identificar los factores de riesgo presentes en las viviendas y espacios urbanos que pueden contribuir a la ocurrencia de delitos de género, particularmente aquellos relacionados con el feminicidio.

Después, Fabiola Pozadas, sobreviviente de intento de feminicidio, compartió su experiencia de violencia y la manera en que transformó su relación con los espacios que habitaba. A partir de su relato, pudimos reconocer cómo una experiencia de violencia no se limita al momento en que ocurre, sino que permanece en la memoria y puede modificar la percepción, el uso y el significado de los espacios cotidianos.

Desde su propia experiencia, mencionó que la arquitectura le ha salvado la vida, haciendo referencia a cómo sus conocimientos profesionales le permitieron recuperar su voz tras los hechos de violencia, comprender lo ocurrido y contribuir desde una perspectiva espacial y arquitectónica a la investigación de su caso. En este sentido, explicó que en algunas investigaciones no son suficientes los testimonios escritos, sino que es necesario recurrir a representaciones tridimensionales y espaciales que permitan comprender con mayor precisión cómo ocurrieron los hechos; lo que implica cambiar las formas de tratar judicialmente los casos. Así mismo, Fabiola nos transmitió la importancia de escuchar y acompañar a las personas sobrevivientes de intentos de feminicidio en los procesos de reelaboración de sus vidas y sus voces.

Agradecemos ampliamente a Fabiola el compartir con nosotros y nosotras su historia y su experiencia. Escuchar su testimonio y sus análisis nos permitió conocer una realidad desde una perspectiva cercana y, a su vez, reflexionar sobre situaciones de violencia que muchas veces permanecen invisibles. Nos quedamos con la importancia de escuchar, comprender y dar espacio a estas historias, así como de reconocer el valor de compartirlas.

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