Escuela Patio: pensando los cuidados

El 26 de febrero de 2026, en la sede de PATIO lab se llevó a cabo la segunda sesión de la Escuela Patio, bajo el nombre de “Cuidados en la investigación de violencias”. Encuentro coordinado por Andrea Muñoz Yáñez y Sergio Betrán García, integrantes del laboratorio, quienes nos compartieron estrategias de comunicación no violenta y de cuidado ante el trauma vicario. 

La primera parte de la sesión fue un momento de reflexión y compartanza entre los y las asistentes, donde se evocaron las estrategias de escucha que practicamos en el día a día, para luego interrogarnos sobre estas y reconocer si son empáticas. Luego, partiendo del conocimiento de los tipos de escucha, buscamos reflexionar sobre los conflictos que vivimos, los cuales muchas veces no atienden a los sentimientos, necesidades y peticiones del otrx. Así, Andrea Muñoz nos guió a un camino de introspección y conocimiento sobre la frontera entre la empatía y la auto-empatía para apostar por la comunicación no violenta, como estrategia de cuidado emocional colectivo. 

Por otro lado, en la segunda parte de la sesión, se realizó un taller de manejo de “trauma vicario”, donde Sergio Beltrán expuso este concepto como un choque emocional que surge desde alguna experiencia amenazante que pudiera detonar un trastorno de estrés post-traumático, sin necesidad de una exposición fáctica directa. Así, en el mundo de la investigación de violencias, como es el caso de PATIO, se reconoció que quienes trabajamos de manera constante con testimonios, relatos y evidencias de hechos violentos también podemos estar expuestos a este tipo de afectaciones. En ese sentido, se enfatizó que el impacto emocional no es un signo de debilidad, sino una respuesta humana comprensible y válida, por lo que se busca contar con herramientas y prácticas de prevención y contención que ayuden a proteger nuestra salud mental y fortalecer nuestro ejercicio profesional.

De esta manera, la sesión contó con actividades de comunicación entre asistentes, círculos de escucha y espacios de compartir. La jornada  se consolidó como un ejercicio colectivo de cuidado y corresponsabilidad. Más allá de la transmisión de conceptos, durante este día, la Escuela Patio se convirtió en un espacio seguro para reconocer nuestras vulnerabilidades, fortalecer nuestras herramientas emocionales y reafirmar que investigar violencias también implica cuidarnos entre quienes las estudiamos.

Anterior
Anterior

Taller Re-present-ando cuerpos más-que-humanos

Siguiente
Siguiente

Seminario Permanente: De los muros invisibles a una cultura de paz