Un taller para el aniversario de la Escuelita de la Tierra
El sábado 6 de diciembre de 2025, junto con otras organizaciones y personas, integrantes de PATIO participaron en el primer aniversario del espacio colaborativo “Escuelita de la Tierra”, ubicada en Milpa Alta, la cual nació para afrontar el despojo y los extractivismos presentes en la Tierra que compartimos.
PATIO se sumó a la jornada con un taller de reconocimiento territorial colaborativo que invitó a mapear los retos, sueños y pertenencias de las personas participantes, y su vínculo con la Escuelita. De tal manera, se buscó generar una cartografía a partir de las huellas de los territorios transitados por las personas que participaron y que han hecho parte de la Escuelita. Con esto, el mapa colectivo se llenó de experiencias y de aprendizajes de otros lugares de inspiración y ensueño que hoy también alientan el proyecto que la Escuelita ha construido.
Ese día en Milpa Alta, una idea que acompañó el taller fue la de la pertenencia, bajo la interrogante de “¿a dónde pertenece nuestro ombligo?”. Esta sirvió para enlazar aquellos territorios que hemos habitado, y que muchas veces sin darnos cuenta terminan siendo formativos, con aquellos a los que les atribuimos sentido de pertenencia. De esta manera, la actividad nos permitió vincular los lugares que conectan nuestro ombligo con ese espacio creado por la Escuelita. Así, en un acto de resistencia y construcción colectiva, el taller nos permitió entrelazar la diversidad de espacios que habitamos, defendemos y construimos en la cotidianidad y en el transcurso de nuestras vidas.
A lo largo del día, en tal encuentro de celebración, compartanza y comunidad, se sumaron otros talleres de diversas colectivas buscando llevar arte, conocimiento y aprecio por la tierra que compartimos. Así, estuvieron presentes también La Zanahoria, Poposteandoando, Mujeres de la Tierra, Daniela textilera, VANT, Mercaditas autónomas momoxcas y el Tule; comunidad de saberes lacustres.
Juntas y juntos reafirmamos que aunque vengamos de diversos lugares, construimos espacios que nos dan pertenencia y los compartimos para seguir generando comunidad.
¡Gracias por invitarnos y muchos años más para la Escuelita de la Tierra!